Actualizaciones, copias de seguridad, monitorización y soporte continuado para que tu web siga rápida, segura y disponible.
Es la parte del proyecto que nadie quiere pagar hasta el día en que la web se cae, aparece un aviso de sitio no seguro o un formulario lleva tres semanas sin enviar correos y nadie se ha dado cuenta.
El software envejece, las vulnerabilidades se publican y los atacantes automatizan la búsqueda de instalaciones desactualizadas. El mantenimiento no es un extra comercial: es lo que separa una web que funciona de un incidente esperando a ocurrir.
Situaciones reales que se resuelven con mantenimiento preventivo.
Versiones antiguas con fallos conocidos y públicamente documentados.
O no existen, o nadie ha comprobado nunca que se puedan restaurar.
Los contactos se pierden en silencio durante semanas.
La web se va llenando de peso y cada vez tarda más en cargar.
Trabajamos de forma preventiva: actualizaciones probadas antes de aplicarse, copias verificadas y monitorización que avisa antes de que lo note tu cliente.
Y cuando algo falla, hay alguien identificable al otro lado que responde, no un formulario de incidencias sin respuesta.
Trabajo periódico documentado, con informe de lo realizado.
Aplicadas en entorno de pruebas antes de tocar la web en producción.
Automáticas, externas al servidor y verificadas periódicamente.
Aviso inmediato si la web deja de responder o se ralentiza.
Endurecimiento de la configuración y revisión de accesos.
Control del peso, la caché y los tiempos de carga.
Cambios menores, dudas y resolución de incidencias.
Sabes en todo momento en qué fase está el proyecto y qué se decide a continuación.
Estado de versiones, seguridad, copias y rendimiento actual.
Corregimos lo urgente y dejamos la base en condiciones.
Actualizaciones, copias y revisiones con calendario definido.
Resumen de lo hecho y canal directo para incidencias.
Nos hemos encontrado con webs que llevaban años haciendo copias que nunca funcionaron. Una copia que no se ha probado no es una copia: es una suposición. Por eso las verificamos.
La mayoría de ataques aprovechan fallos ya conocidos y parcheables.
Detectar antes significa resolver antes y perder menos negocio.
Reparar una web comprometida cuesta bastante más que mantenerla.
Dejas de ser tú quien tiene que acordarse de actualizar.
Si tu duda no aparece aquí, escríbenos a info@pymeimpulso.com y te respondemos sin compromiso.
Sí. Empezamos con una auditoría para conocer el estado real y te decimos con franqueza si es mantenible tal cual o si conviene corregir algo antes.
La monitorización avisa automáticamente. El tiempo de respuesta concreto depende del nivel de servicio que acordemos, y lo definimos por escrito para que no haya ambigüedad.
Se incluye una bolsa de cambios menores. Los desarrollos nuevos o rediseños se presupuestan aparte, avisándote siempre antes.
Podemos ajustar el alcance, aunque hacer copias sin actualizar deja abierta la puerta principal. Te explicamos los riesgos para que decidas con información.
No trabajamos con permanencias forzadas. Si el servicio aporta valor, te quedas; si no, no queremos retenerte con un contrato.
Si la respuesta es «nadie» o «no lo sé», merece la pena revisarlo. Podemos hacer una auditoría del estado actual y decirte qué riesgos tienes.